Residencia y domicilio: pequeñas diferencias con grandes efectos
Residencia es dónde vives hoy; domicilio es la conexión jurídica duradera que muchos estados usan para decidir impuestos, juicios sucesorios y beneficios. Declaraciones de intención, contratos de vivienda, cuentas a tu nombre y cambio de dirección fortalecen evidencia. Evita mantener marcas fuertes en el estado anterior, como exenciones fiscales activas, si ya no planeas regresar. Documentar coherentemente tus lazos acelera trámites y reduce disputas costosas.